Opel Manta: el coupé que hizo historia

Opel Manta: el coupé alemán que marcó una época

El Opel Manta es uno de los modelos más emblemáticos de la marca alemana, que se fabricó en dos generaciones desde 1970 hasta 1988. Se trata de un coupé deportivo de tracción trasera, basado en el Opel Ascona, que compitió con el Ford Capri y otros rivales de su segmento. El Manta se caracterizó por su diseño elegante y dinámico, sus motores potentes y fiables, y su buen comportamiento en carretera y en competición. A continuación, repasamos la historia y las mejoras de este clásico del automovilismo.

Opel Manta A: el origen de la leyenda

El Opel Manta A se lanzó en septiembre de 1970, dos meses antes que el Ascona en el que se basaba. Su nombre se inspiró en la manta raya, un animal marino que infunde respeto y admiración. Su carrocería era de tres volúmenes, con un capó alargado, una línea de cintura baja y unos faros dobles redondos. En la parte trasera, destacaban sus pilotos circulares, similares a los del Opel GT, que se usaron también en el último año de este modelo, en 1973.

El Manta A se ofreció con tres motorizaciones distintas: un 1.2 de 60 CV, un 1.6 de 80 CV y un 1.9 de 90 o 105 CV, según la versión. Estos motores eran de cuatro cilindros en línea, con árbol de levas en cabeza (CIH) y alimentación por carburador. El cambio era manual de cuatro velocidades o automático de tres. El Manta A tenía una suspensión independiente en el eje delantero y un eje rígido con ballestas en el trasero, lo que le daba una buena estabilidad y agilidad.

El Manta A se vendió en varios mercados, con diferentes nombres y equipamientos. En Europa, se ofrecieron distintos acabados, como el Berlinetta, el Luxus o el SR. En Estados Unidos, se comercializó como Opel 1900 Sport Coupé, y solo se ofreció el motor 1.9. En Reino Unido, se vendió solo como Opel, sin la marca Vauxhall, hasta 1975. El Manta A fue un éxito de ventas, con más de 500.000 unidades producidas hasta 1975.

El Manta A también se distinguió por su participación en el mundo de los rallies, donde demostró su fiabilidad y su rendimiento. Opel lanzó una versión especial llamada Rallye, que se fabricó entre 1971 y 1974, y que contaba con un motor 1.9 de 105 CV, una caja de cambios de relación corta, un diferencial autoblocante, unos frenos de disco ventilados, unos neumáticos más anchos y una decoración específica, con franjas negras y blancas. El Manta Rallye ganó varias pruebas nacionales e internacionales, como el Rally de Montecarlo o el Rally de Suecia.

Opel Manta B: la evolución del mito

La segunda generación del coupé alemán, el Opel Manta B, llegó en agosto de 1975, junto con el Ascona B, y se parecía en gran medida al Chevrolet Monza vendido en Estados Unidos. Su carrocería era más grande y pesada que la del Manta A, y tenía unas líneas más rectas y angulosas. El Manta B se ofreció en dos variantes: el coupé de dos puertas y el hatchback de tres puertas, este último conocido como Manta CC (Coupé Combi).

El Manta B mantuvo la misma mecánica que el Manta A, con motores de 1.2, 1.6 y 1.9 litros, pero en 1978 se introdujo un nuevo motor de 2.0 litros, con 110 CV, que se convirtió en el más potente de la gama. En 1982, el Manta B recibió un lavado de cara, que modificó el diseño de los faros, la parrilla, los parachoques y los pilotos. También se eliminaron los motores de 1.2, 1.6 y 1.9 litros, y se sustituyeron por los de 1.3, 1.8 y 2.0 litros, con culata de árbol de levas en cabeza (OHC) y alimentación por inyección.

El Manta B también se vendió en diferentes mercados, con distintas denominaciones y equipamientos. En Europa, se ofrecieron varios acabados, como el Berlinetta, el GT/E, el GT/J o el GSi. En Estados Unidos, se comercializó como Opel Manta hasta 1977, y luego como Buick Opel hasta 1980. En Reino Unido, se vendió como Opel Manta y como Vauxhall Cavalier Coupé y Sports Hatch, hasta 1981. El Manta B fue otro éxito de ventas, con más de 1.000.000 de unidades producidas hasta 1988.

El Manta B también tuvo una destacada trayectoria en el mundo de los rallies, donde compitió con modelos como el Ford Escort RS o el Lancia Stratos. Opel lanzó una versión especial llamada Manta 400, que se fabricó entre 1981 y 1984, y que contaba con un motor 2.4 de 144 CV, derivado del Opel Ascona 400, que había ganado el Campeonato Mundial de Rallies en 1982. El Manta 400 tenía una carrocería ensanchada, con pasos de rueda abultados, un alerón trasero, unos frenos de disco en las cuatro ruedas y una caja de cambios de cinco velocidades. El Manta 400 participó en varias pruebas del mundial, y logró algunos podios, como el segundo puesto en el Rally de Portugal de 1984.

Conclusiones

El Opel Manta es un coche que ha dejado huella en la historia del automovilismo, por su diseño, su mecánica y su comportamiento. Se trata de un coupé que combinaba deportividad y practicidad, y que se adaptaba a las necesidades y gustos de cada mercado. El Manta fue un rival digno del Ford Capri, y se ganó el respeto y la admiración de los aficionados y los pilotos. Hoy en día, el Manta es un clásico muy cotizado y apreciado, que conserva todo su encanto y su carisma.

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