Información de prueba de la versión Intel Core i5-14600 no K expuesta: la frecuencia máxima del núcleo alcanza los 5,2 GHz y el consumo de energía del horno es de 156 W

Intel es una de las empresas líderes en el mercado de los procesadores para ordenadores, tanto de escritorio como portátiles. Sus productos se caracterizan por ofrecer un alto rendimiento, una buena compatibilidad y una amplia variedad de opciones para diferentes necesidades y presupuestos.

Uno de los últimos lanzamientos de Intel es la undécima generación de procesadores Core, también conocida como Rocket Lake. Esta generación promete mejorar el rendimiento de los procesadores anteriores, especialmente en el ámbito de los juegos y las aplicaciones que requieren un alto uso de la CPU.

Entre los modelos que forman parte de esta generación se encuentra el Intel Core i5-14600, un procesador de gama media-alta que ofrece seis núcleos y doce hilos, con una frecuencia base de 3,6 GHz y una frecuencia máxima de 4,8 GHz. Este procesador tiene un TDP (potencia de diseño térmico) de 65 W, lo que significa que no consume mucha energía ni genera mucho calor.

Sin embargo, algunos usuarios han conseguido acceder a una versión no K de este procesador, es decir, una versión que no está diseñada para ser overclockeada, pero que se puede modificar para aumentar su rendimiento. Estos usuarios han compartido los resultados de sus pruebas, que revelan que el Intel Core i5-14600 no K puede alcanzar una frecuencia máxima de 5,2 GHz en todos sus núcleos, pero a costa de un consumo de energía de 156 W y una temperatura de 100 °C.

¿Qué es el overclocking y cómo se hace?

El overclocking es una práctica que consiste en aumentar la frecuencia de funcionamiento de un componente electrónico, como un procesador, una tarjeta gráfica o una memoria RAM, para obtener un mayor rendimiento. Esto se hace modificando algunos parámetros en la BIOS (sistema básico de entrada y salida) del ordenador, como el multiplicador, el voltaje o el bus.

El overclocking tiene algunas ventajas, como mejorar el rendimiento de un componente sin tener que comprar uno nuevo, aprovechar al máximo el potencial de un componente o personalizar el funcionamiento del ordenador según las preferencias del usuario.

Sin embargo, el overclocking también tiene algunos riesgos, como reducir la vida útil del componente, provocar inestabilidad o errores en el sistema, anular la garantía del fabricante o generar un exceso de calor que puede dañar el componente o el ordenador.

Por eso, el overclocking se debe hacer con precaución, siguiendo las instrucciones adecuadas, utilizando un software especializado y un sistema de refrigeración eficiente. Además, no todos los componentes se pueden overclockear, ya que algunos están bloqueados por el fabricante o tienen limitaciones físicas.

¿Qué implica overclockear el Intel Core i5-14600 no K?

El Intel Core i5-14600 no K es un procesador que, en teoría, no se puede overclockear, ya que tiene el multiplicador bloqueado y no permite modificar el voltaje. Sin embargo, algunos usuarios han encontrado una forma de saltarse estas restricciones, utilizando una placa base compatible con el chipset Z590 y un software llamado ThrottleStop.

ThrottleStop es una herramienta que permite controlar el funcionamiento de la CPU, modificando parámetros como la frecuencia, el voltaje, el consumo de energía o la temperatura. Con este software, los usuarios han logrado aumentar la frecuencia del Intel Core i5-14600 no K hasta los 5,2 GHz en todos sus núcleos, lo que supone un aumento del 8,3% respecto a su frecuencia máxima original.

Sin embargo, este aumento de rendimiento tiene un precio: un consumo de energía de 156 W, lo que supone un incremento del 140% respecto al TDP original, y una temperatura de 100 °C, lo que supone el límite máximo que puede soportar el procesador. Estos valores son muy elevados y pueden poner en riesgo la integridad del procesador y del ordenador, por lo que se requiere un sistema de refrigeración muy potente y una fuente de alimentación adecuada.

Además, el overclocking del Intel Core i5-14600 no K no garantiza una mejora significativa en el rendimiento real del ordenador, ya que depende de otros factores, como la tarjeta gráfica, la memoria RAM o el disco duro. Por ejemplo, en algunos juegos, el overclocking solo mejora unos pocos fotogramas por segundo, lo que puede no compensar el riesgo y el coste que implica.

Conclusión

El Intel Core i5-14600 no K es un procesador de gama media-alta que ofrece un buen rendimiento para la mayoría de las tareas y aplicaciones, sin consumir mucha energía ni generar mucho calor. Sin embargo, algunos usuarios han conseguido overclockearlo hasta los 5,2 GHz, lo que implica un aumento del consumo de energía de 156 W y una temperatura de 100 °C, lo que puede dañar el procesador y el ordenador.

El overclocking del Intel Core i5-14600 no K no es una práctica recomendable, ya que tiene más riesgos que beneficios, y no supone una mejora sustancial en el rendimiento real del ordenador. Por eso, es mejor optar por un procesador que esté diseñado para ser overclockeado, como el Intel Core i5-14600K, que tiene el multiplicador desbloqueado y un TDP de 125 W, o por un procesador de mayor gama, como el Intel Core i7-11700K, que tiene ocho núcleos y dieciséis hilos, y una frecuencia máxima de 5 GHz.

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