Citroën Saxo: el coche que lo tenía todo

Citroën Saxo: el pequeño matagigantes

El Citroën Saxo fue un automóvil de turismo del segmento B producido por el fabricante francés Citroën entre los años 1995 y 2003. Fue un coche que marcó una época por su precio atractivo, su diseño juvenil y sus prestaciones deportivas. En este artículo repasaremos la historia, las características y las mejoras del Citroën Saxo, uno de los modelos más exitosos y queridos de la marca de los dos chevrones.

Origen y lanzamiento del Citroën Saxo

El Citroën Saxo nació como una variante del Peugeot 106, con el que compartía plataforma, varios paneles de la carrocería y algunas de sus mecánicas. El proyecto se inició en 1992, pero no se presentó oficialmente hasta el Salón del Automóvil de Ginebra de 1995. El Saxo sustituía al Citroën AX, con el que convivió hasta 1996, y se situaba por debajo del Citroën ZX en la gama de la marca.

El Saxo se ofrecía con dos opciones de carrocería, de tres y cinco puertas, y con cinco plazas. Su diseño era moderno y redondeado, siguiendo la línea de los nuevos modelos de Citroën, como el Xantia o el Xsara. El Saxo se vendió en varios mercados, incluyendo Japón, donde se llamó Citroën Chanson, ya que Honda tenía registrado el nombre “Saxo”.

Motores y equipamientos del Citroën Saxo

El Citroën Saxo contaba con una amplia gama de motores de gasolina y diésel, de cuatro cilindros en línea y tracción delantera. La opción de acceso era un 1.0 litros de 50 CV, seguido de un 1.1 litros de 60 CV, un 1.4 litros de 75 CV y un 1.6 litros de 90 CV (100 CV desde el año 2001). La versión más potente y deportiva era el Saxo VTS, que montaba un 1.6 litros de 16 válvulas y 120 CV, capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 8,7 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 205 km/h.

En cuanto al diésel, el Saxo disponía de un 1.5 litros atmosférico de 58 CV, que posteriormente se sustituyó por un 1.5 litros turbo de 90 CV. Todos los motores se asociaban a una caja de cambios manual de cinco velocidades, salvo el 1.1 litros, que también podía llevar una automática de tres relaciones.

El Saxo se comercializaba con diferentes niveles de equipamiento, que variaban según el mercado y el año. Algunos de los más habituales eran el First, el Desire, el Forte, el Exclusive, el Furio, el West Coast o el Bic. Entre los elementos que podían incluir estaban el aire acondicionado, el elevalunas eléctrico, el cierre centralizado, el airbag, el ABS, el techo solar, el alerón trasero, las llantas de aleación o el equipo de sonido.

Restyling y fin de producción del Citroën Saxo

En 1999, el Citroën Saxo recibió un lavado de cara que afectó principalmente al frontal, que adoptó unos faros más grandes y redondeados, una parrilla más estrecha y un paragolpes más envolvente. También se modificaron los pilotos traseros, los intermitentes laterales, los retrovisores y algunos detalles del interior. Además, se mejoraron las mecánicas, aumentando el par y la potencia de algunos motores.

El Saxo siguió en producción hasta el año 2003, cuando fue reemplazado por el Citroën C2 y el Citroën C3, que se habían lanzado un año antes. El Saxo fue un éxito comercial, con más de 2,5 millones de unidades vendidas en todo el mundo. También fue un coche muy apreciado por los aficionados al tuning y a la competición, ya que participó y ganó en varias categorías de rally, como el Kit Car o el Super 1600.

¿Qué mejoras se le pueden hacer al Citroën Saxo?

Si tienes un Citroën Saxo y quieres darle un toque más personal y mejorar su rendimiento, hay muchas opciones que puedes considerar. Desde cambios estéticos hasta modificaciones mecánicas, el Saxo admite todo tipo de mejoras que pueden hacerlo más atractivo y más rápido. Aquí te mostramos algunas de las más habituales y recomendables:

Stage 1, 2 y 3

Una de las formas más sencillas y efectivas de aumentar la potencia de tu Saxo es realizar una reprogramación de la centralita, lo que se conoce como stage. Esto consiste en modificar los parámetros del motor, como la presión del turbo, el caudal de combustible o el avance del encendido, para conseguir un mayor rendimiento. Dependiendo del grado de modificación, se habla de stage 1, 2 o 3, siendo el 3 el más radical y el que más potencia extra puede aportar.

El stage 1 es el más básico y el que menos riesgos implica. Se trata de una reprogramación suave, que suele aumentar la potencia entre un 10% y un 15%. No requiere de cambios adicionales en el motor, y se puede hacer en cualquier taller especializado. El coste suele rondar los 300 euros.

El stage 2 es un poco más complejo y requiere de algunas modificaciones en el motor, como cambiar el filtro de aire, el escape o el intercooler. Con esto se consigue una mayor entrada y salida de aire, lo que mejora la combustión y el rendimiento. El aumento de potencia puede ser de hasta un 30%, pero también implica un mayor desgaste y consumo. El coste puede variar entre los 500 y los 1000 euros.

El stage 3 es el más extremo y el que más potencia puede aportar, pero también el más caro y el más peligroso. Implica cambiar piezas importantes del motor, como los inyectores, la bomba de combustible, el turbo o la culata. Con esto se puede conseguir un aumento de potencia de hasta un 50% o más, pero también se corre el riesgo de romper el motor o de tener problemas legales. El coste puede superar los 2000 euros.

Mejores llantas, volantes, suspensión y neumáticos

Otra forma de mejorar el aspecto y el comportamiento de tu Saxo es cambiar las llantas, el volante, la suspensión y los neumáticos. Con esto puedes conseguir un coche más bonito, más cómodo y más seguro.

Las llantas son un elemento que puede cambiar radicalmente el aspecto de tu coche. Hay muchos modelos y tamaños para elegir, pero debes tener en cuenta el peso, el ancho y el diámetro de las mismas, ya que pueden afectar al consumo, a la frenada y a la estabilidad. Lo ideal es elegir unas llantas ligeras, que no superen las 15 pulgadas y que tengan un ancho acorde al de los neumáticos.

El volante es otro elemento que puede darle un toque más deportivo y personal a tu coche. Hay muchos tipos de volantes, desde los más clásicos hasta los más modernos, pasando por los de tipo rally o los de tipo F1. Lo importante es que el volante sea cómodo, que tenga un buen agarre y que no interfiera con la visibilidad de los mandos. También debes tener en cuenta que algunos volantes pueden requerir de un adaptador o de un airbag específico.

La suspensión es uno de los elementos que más influye en el comportamiento y la seguridad de tu coche. Una buena suspensión puede mejorar el agarre, la estabilidad y el confort de tu Saxo. Hay varios tipos de suspensión, desde las más blandas hasta las más duras, pasando por las regulables o las roscadas. Lo ideal es elegir una suspensión que se adapte a tu estilo de conducción y al tipo de carretera que frecuentes. También debes tener en cuenta que una suspensión demasiado baja puede rozar con el suelo o con los pasos de rueda.

Los neumáticos son la parte del coche que está en contacto directo con el asfalto, y por tanto, son fundamentales para la seguridad y el rendimiento. Unos buenos neumáticos pueden mejorar el agarre, la frenada y el consumo de tu Saxo. Hay muchos tipos de neumáticos, desde los de verano hasta los de invierno, pasando por los mixtos o los deportivos. Lo importante es elegir unos neumáticos que se ajusten al tamaño y al ancho de las llantas, que tengan un buen dibujo y que estén en buen estado. También debes tener en cuenta la presión, el equilibrado y el alineado de los mismos.

Mejor palanca de cambio y sillones

Por último, otra forma de mejorar el interior y el confort de tu Saxo es cambiar la palanca de cambio y los sillones. Con esto puedes conseguir un coche más ergonómico, más agradable y más exclusivo.

La palanca de cambio es un elemento que usas constantemente cuando conduces, y por tanto, debe ser cómoda y precisa. Hay muchas opciones para cambiar la palanca de cambio, desde las más simples hasta las más sofisticadas, pasando por las de tipo rally o las de tipo secuencial. Lo importante es que la palanca de cambio tenga un buen tacto, que no tenga holguras y que se adapte a tu mano. También debes tener en cuenta que algunas palancas de cambio pueden requerir de un adaptador o de un pomo específico.

Los sillones son otro elemento que influye en el confort y la seguridad de tu coche. Unos buenos sillones pueden mejorar la sujeción, la postura y la comodidad de tu Saxo. Hay muchos tipos de sillones, desde los más clásicos hasta los más deportivos, pasando por los de tipo baquet o los de tipo semibaquet. Lo ideal es elegir unos sillones que se ajusten a tu cuerpo, que tengan un buen relleno y que no sean demasiado pesados. También debes tener en cuenta que algunos sillones pueden requerir de unas guías o de unos anclajes específicos.

La potencia que se puede conseguir con el stage 1, 2 o 3 depende del motor de partida y de las modificaciones que se realicen. Según la web Car-tec, el aumento de potencia puede ser de entre un 10% y un 50%, dependiendo del grado de modificación. Por ejemplo, si partimos de un Citroën Saxo 1.6 16V VTS de 120 CV, podríamos obtener:

  • Stage 1: unos 132 CV (10% más)

  • Stage 2: unos 156 CV (30% más)

  • Stage 3: unos 180 CV (50% más)

Estos son solo valores aproximados, ya que pueden variar según el estado del motor, la calidad de las piezas y la profesionalidad del taller. Además, hay que tener en cuenta que el aumento de potencia también implica un mayor consumo, un mayor desgaste y un mayor riesgo de averías. Por lo tanto, se recomienda hacer estas modificaciones con precaución y responsabilidad.

Conclusiones

El Citroën Saxo fue un coche que dejó huella en el mercado y en la memoria de muchos conductores. Fue un coche económico, práctico, divertido y personalizable, que ofrecía una buena relación calidad-precio y unas prestaciones destacables. El Saxo fue uno de los modelos más representativos de Citroën en los años 90 y principios de los 2000, y todavía hoy se puede ver en las calles a muchos de sus fieles seguidores.

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