EE.UU. vs China: la batalla por el control de la memoria DRAM

El gobierno de EE.UU. amplía las regulaciones sobre los fabricantes chinos de DRAM y beneficia a WD, Samsung, SK Hynix y Micron

¿Qué son las DRAM y por qué son importantes?

Las DRAM (Dynamic Random Access Memory) son un tipo de memoria de acceso aleatorio que se utiliza para almacenar datos temporales en los dispositivos electrónicos, como ordenadores, teléfonos móviles, consolas de videojuegos, etc. Las DRAM son esenciales para el rendimiento y la velocidad de estos dispositivos, ya que permiten acceder rápidamente a la información que se necesita en cada momento.

Las DRAM son un componente clave para el desarrollo de la inteligencia artificial (IA), ya que esta requiere de grandes cantidades de memoria para procesar los datos y los algoritmos que la hacen posible. La IA es una de las tecnologías más avanzadas y prometedoras del siglo XXI, con aplicaciones en diversos campos como la medicina, la educación, la seguridad, el entretenimiento, etc.

¿Qué ha hecho el gobierno de EE.UU. y por qué?

El gobierno de EE.UU., liderado por el presidente Joe Biden, ha decidido ampliar las regulaciones sobre las exportaciones de DRAM a China, el mayor mercado mundial de este tipo de memoria. Según el Departamento de Comercio de EE.UU., el objetivo de esta medida es frenar el desarrollo de la IA en China, que podría suponer una amenaza para la seguridad nacional y los intereses de EE.UU. y sus aliados1.

El gobierno de EE.UU. ha incluido a varios fabricantes chinos de DRAM en la llamada Entity List, una lista de entidades que tienen restricciones para adquirir tecnología estadounidense sin una licencia previa. Entre estas entidades se encuentran ChangXin Memory Technologies, GigaDevice Semiconductor, Unigroup Guoxin Microelectronics y Unisoc Communications2.

Estas empresas son algunas de las principales impulsoras de la industria de DRAM en China, que busca reducir su dependencia de los proveedores extranjeros y aumentar su competitividad en el mercado global. Sin embargo, el gobierno de EE.UU. sospecha que estas empresas podrían estar vinculadas con el ejército o el gobierno chino, y que podrían utilizar la tecnología de DRAM para fines militares o de espionaje3.

¿Qué consecuencias tiene esta decisión para el sector de la DRAM?

La decisión del gobierno de EE.UU. de ampliar las regulaciones sobre las exportaciones de DRAM a China tiene un impacto significativo en el sector de la DRAM, tanto a nivel global como local.

A nivel global, esta medida podría provocar una escasez de suministro de DRAM, que ya se encuentra en una situación de alta demanda y baja oferta debido a la pandemia de COVID-19 y al aumento del consumo de dispositivos electrónicos. Esto podría generar un aumento de los precios de la DRAM, que afectaría a los fabricantes y a los consumidores finales.

A nivel local, esta medida podría beneficiar a los principales fabricantes de DRAM que no están sujetos a las restricciones de EE.UU., como WD, Samsung, SK Hynix y Micron. Estas empresas podrían aprovechar la oportunidad para aumentar su cuota de mercado en China y en otros países, y para mejorar su rentabilidad y su posición competitiva.

Sin embargo, esta medida también podría suponer un riesgo para estas empresas, ya que podrían enfrentarse a posibles represalias por parte de China, que podría imponer aranceles, sanciones o restricciones a sus productos o actividades. Además, estas empresas podrían perder parte de su ventaja tecnológica si China logra desarrollar su propia industria de DRAM con recursos propios o alternativos.

¿Qué opinan los expertos y los implicados sobre esta medida?

La medida del gobierno de EE.UU. de ampliar las regulaciones sobre las exportaciones de DRAM a China ha generado diversas reacciones y opiniones entre los expertos y los implicados en el sector de la DRAM.

Por un lado, algunos expertos y funcionarios de EE.UU. han defendido esta medida como una forma de proteger la seguridad nacional y los intereses de EE.UU. y sus aliados, y de preservar el liderazgo tecnológico de EE.UU. en el campo de la IA. Según el secretario de Comercio de EE.UU., Gina Raimondo, esta medida está diseñada para «controlar el acceso al poder de cómputo, que ralentizará significativamente el desarrollo de la IA en China, y que podría ser aprovechado de formas que amenacen a EE.UU. y a nuestros aliados, especialmente porque podrían ser utilizados para fines militares y de modernización».

Por otro lado, algunos expertos y representantes de China han criticado esta medida como una forma de interferir en el desarrollo tecnológico y económico de China, y de violar las normas del comercio internacional. Según el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Zhao Lijian, esta medida es “una grave violación de los principios de mercado y las reglas de la OMC, y una grave amenaza para la seguridad de la cadena industrial y de suministro global”. Asimismo, ha instado a EE.UU. a “corregir sus errores” y a “detener la represión injustificada contra las empresas chinas”.

Finalmente, algunos expertos y analistas han señalado que esta medida podría tener efectos contraproducentes para EE.UU. y para el sector de la DRAM, ya que podría incentivar a China a acelerar su innovación y su independencia tecnológica, y a buscar nuevos socios y mercados para su industria de DRAM. Según el profesor de la Universidad de California en San Diego, Barry Naughton, esta medida es “una espada de doble filo” que podría “empujar a China a hacer más inversiones en su propia capacidad de DRAM, y a buscar otros proveedores en otros países, como Taiwán o Corea del Sur”.

Conclusión

La medida del gobierno de EE.UU. de ampliar las regulaciones sobre las exportaciones de DRAM a China es una de las acciones más recientes y contundentes que ha tomado EE.UU. para frenar el avance de China en el campo de la IA, que se considera una de las tecnologías clave para el futuro. Esta medida tiene importantes consecuencias para el sector de la DRAM, que se enfrenta a un escenario de incertidumbre, oportunidad y desafío. Así, esta medida podría beneficiar a los fabricantes de DRAM que no están sujetos a las restricciones de EE.UU., como WD, Samsung, SK Hynix y Micron, pero también podría perjudicarlos si China responde con medidas de represalia o de autosuficiencia. Por tanto, esta medida podría ser el inicio de una nueva etapa en la competencia tecnológica y comercial entre EE.UU. y China, que tendrá un impacto significativo en el sector de la DRAM y en el desarrollo de la IA.

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