Análisis de Alan Wake 2 en PS5: un espectáculo visual con algunas limitaciones

Alan Wake 2 es la esperada secuela del juego de terror psicológico y supervivencia de Remedy, lanzado originalmente en 2010. El juego se ha diseñado desde cero para ofrecer una verdadera experiencia de próxima generación en PlayStation 5, con elementos visuales increíblemente detallados con los que la historia, la acción y los entornos cobran vida mediante el motor Northlight de Remedy.

El juego se centra en el escritor de novelas de terror Alan Wake, que intenta escapar de una pesadilla de otro mundo en la que sus historias se hacen realidad, y en Saga Anderson, una agente del FBI que investiga una serie de asesinatos ritualistas relacionados con Wake.

En este artículo, vamos a analizar cómo se ve y se juega Alan Wake 2 en PS5, comparándolo con la versión de PC y viendo sus puntos fuertes y débiles.

Modos de calidad y rendimiento

Alan Wake 2 ofrece dos opciones para jugar en PS5: un modo de calidad y un modo de rendimiento. El modo de calidad prioriza la resolución y la fidelidad gráfica, mientras que el modo de rendimiento prioriza la fluidez y la velocidad.

El modo de calidad funciona a 30 fps y tiene una resolución nativa de 1272p, que se eleva a 4K mediante el uso de FSR2, una tecnología de reescalado desarrollada por AMD1. El modo de rendimiento funciona a 60 fps y tiene una resolución nativa de 872p, que se eleva a 1440p mediante FSR2.

FSR2 es una solución que permite mejorar la calidad de imagen sin sacrificar demasiado rendimiento, pero no es perfecta. Según el análisis de Digital Foundry, el uso de FSR2 provoca algunos problemas de aliasing, especialmente en el modo de rendimiento, donde las texturas y los detalles se ven más borrosos.

Comparación con la versión de PC

La versión de PS5 de Alan Wake 2 se ve bastante similar a la versión de PC con los ajustes al máximo en términos de geometría, iluminación, sombras, efectos y detalles1. Sin embargo, hay una diferencia importante: la versión de PC cuenta con opciones de ray tracing, que incluyen reflejos y path tracing.

El ray tracing es una técnica que simula el comportamiento realista de la luz, creando reflejos y sombras más precisos y naturales. El path tracing es una variante del ray tracing que calcula todos los rebotes posibles de la luz, creando escenas más realistas y coherentes.

La versión de PS5 no tiene ray tracing, lo que significa que los reflejos y las sombras son menos detallados y realistas. Por ejemplo, las superficies metálicas o acristaladas no reflejan correctamente el entorno o los personajes, y las sombras son más duras y menos definidas.

No obstante, hay que tener en cuenta que el ray tracing es una opción muy exigente que solo está al alcance de unos pocos jugadores con equipos muy potentes. De hecho, según Remedy, solo el 3% de los jugadores podrán disfrutar del juego con path tracing activado. Por lo tanto, la mayoría de los jugadores jugarán al juego con unos ajustes similares a los de PS5.

Rendimiento y estabilidad

En cuanto al rendimiento y la estabilidad del juego en PS5, podemos decir que son bastante buenos. Según Digital Foundry, el modo de calidad mantiene los 30 fps casi todo el tiempo, sobre todo en las zonas interiores. Solo hay algunas caídas puntuales de unos pocos fotogramas en las zonas exteriores más complejas.

El modo de rendimiento también mantiene los 60 fps en la mayoría de las situaciones, aunque hay más caídas que en el modo de calidad. Estas caídas pueden llegar hasta los 50 fps en algunas zonas exteriores muy cargadas.

Estas caídas no son muy graves ni frecuentes, y no afectan demasiado a la experiencia de juego. Además, el juego cuenta con un sistema de sincronización adaptativa que evita el tearing o el desgarro de la imagen.

Conclusión

Alan Wake 2 es un juego impresionante desde el punto de vista visual, que aprovecha las capacidades de la PS5 para ofrecer una experiencia inmersiva y espectacular. El juego se ve muy bien en ambos modos, aunque el modo de calidad ofrece una imagen más nítida y detallada, mientras que el modo de rendimiento ofrece una mayor fluidez y velocidad.

La versión de PS5 no tiene ray tracing, lo que supone una pérdida de realismo y fidelidad en los reflejos y las sombras, pero esto no empaña el gran trabajo de Remedy con el motor Northlight. Además, el ray tracing es una opción muy exigente que solo unos pocos podrán disfrutar en PC.

El rendimiento y la estabilidad del juego en PS5 son bastante buenos, con solo algunas caídas puntuales y leves en los momentos más exigentes. El juego cuenta con un sistema de sincronización adaptativa que evita el tearing y mantiene una imagen fluida.

En definitiva, Alan Wake 2 es un juego que merece la pena jugar en PS5, tanto por su historia como por su apartado gráfico. Es un juego que demuestra el potencial de la nueva generación y que nos sumerge en un mundo de terror y supervivencia.

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